¿Qué es Tikún Jatzot?
Tikún Jatzot (Rectificación de Medianoche) es un servicio de oración recitado a medianoche, lamentando la destrucción del Templo y el exilio de la Presencia Divina (Shejiná). Esta práctica es especialmente importante en la tradición cabalística y fue fuertemente promovida por el Arizal (Rabí Isaac Luria) y la tradición mística de Safed.
Estructura: Tikún Rajel y Tikún Leá
Tikún Jatzot se divide en dos partes: Tikún Rajel y Tikún Leá. Tikún Rajel se recita sentado en el suelo (como los dolientes), enfocándose en la lamentación por el exilio y la destrucción. Incluye Salmos y elegías. Tikún Leá se recita de pie y tiene un tono más esperanzador, enfocándose en la unidad divina y la futura redención. No en todas las noches se dicen ambas partes.
¿Cuándo se recita?
Tikún Jatzot se recita a la medianoche halájica (jatzot), que es el punto medio entre la puesta del sol y el amanecer — no necesariamente a las 12:00 AM. En las noches antes de Shabat o festividades, y durante períodos festivos como Janucá y Purim, se omite Tikún Rajel (la parte de lamentación) pero se puede decir Tikún Leá. En Tishá BeAv no se dice porque ya hay suficiente duelo.
El significado cabalístico
Según la Cabalá, el exilio afecta no solo al pueblo judío sino también a los mundos espirituales. La Shejiná (Presencia Divina) se dice que está en exilio con Israel. A medianoche, hay una apertura especial en los cielos para la oración. Al despertar para lamentarse por la destrucción del Templo, participamos en la rectificación (tikún) del mundo espiritual y acercamos la redención.
¿Quién recita Tikún Jatzot?
Tikún Jatzot es observado más comúnmente por quienes siguen prácticas cabalísticas, particularmente judíos sefardíes y jasídicos. El Arizal (Rabí Isaac Luria) animó fuertemente esta práctica, considerándola esencial para la rectificación espiritual. Sin embargo, cualquier persona puede recitarlo. Los principiantes pueden comenzar con solo Tikún Rajel, que es más breve.
Costumbres físicas
Durante Tikún Rajel, uno se sienta en el suelo o en un asiento bajo, como los dolientes durante la shivá. Algunos colocan cenizas en la frente donde se pone el tefilín, simbolizando el duelo por Jerusalén. Se acostumbra quitarse los zapatos. Se enciende una vela o luz tenue. Estas prácticas físicas ayudan a crear la atmósfera apropiada de duelo y reflexión espiritual.